Pio Brun

40 años como empresario y toda una vida dedicada al mundo del chocolate, maestro bombonero y maestro

Pio Brun nace en 1933, en Oviedo, hijo de Emilio Brun, dueño de la confitería La Avilesina (Santullano), y América Granda.Pronto comienza a ayudar en las tareas del obrador desarrollando una temprana y lógica vocación; lógica porque es heredero de una larga dinastía de maestros del dulce (padre, abuelo, bisabuelo) y temprana porque aún es un niño.

Su natural inquietud y curiosidad le lleva a trabajar (a veces sin cobrar) en algunos de los principales obradores de Oviedo, donde se empapa de los conocimientos de los mejores maestros de la epoca.

En 1967 se traslada a Gijón atendiendo una oferta de trabajo de la recientemente desaparecida Confitería Bombonera; allí forma equipo con chavales como él, que hoy son gente importante del mundo del dulce, como Sebastián del Pozo, David de Pedro y maestros de los que sigue aprendiendo, como Felipe Cachón.

En 1974 junto con su mujer Gloria Rivero y su hija mayor, decide fundar su propio negocio, eligiendo especializarse en uno de los sectores más delicados de la profesión: la bombonería artesana. Nace el Obrador Pio Brun dedicado exclusivamente a la venta mayorista.

En 1981 se incorpora al equipo su yerno Rogelio Laviada, que poco a poco se introduce de la mano de su suegro en esta complicada pero a la vez fascinante profesión.

Con el tiempo también se incorporan sus hijas pequeñas, Ángeles y Eva Brun formando así una empresa totalmente familiar contando por supuesto, con la ayuda competente de varios empleados

Al jubilarse, Pio y su mujer Gloria les suceden en la dirección del negocio sus hijas y yerno, formando el actual OBRADOR PIO BRUN,C.B.

En abril del 2005 se cumple lo que era el gran sueño de Pio: tener su propia bombonería, y la empresa funda en el centro de Gijón un establecimiento dedicado exclusivamente a la venta minorista de bombones artesanos y toda clase de productos de chocolate: BOMBONERÍA GLORIA

Me gustaría que esta pequeña biografía sirviera como homenaje al hombre que, como profesional y como persona, fue un referente para todos aquellos que tuvimos el privilegio de estar a su lado, en mi caso treinta años. Pio Brun falleció el veintiuno de Marzo de este triste año 2008 pero estoy seguro de que su espíritu está aquí, entre los que él quería y entre los que a él tanto lo queríamos.

Yo soy su yerno